El caso Olmos colmó la paciencia del Ejecutivo y puso en evidencia el desencuentro entre la Procuraduría ad hoc y el Gobierno en la lucha contra la corrupción. Para entender esto, se debe tener en cuenta que el presidente Pedro Pablo Kuczynski quiere sanear la economía y estima que, para ello, es necesario que Odebrecht salga del país.Eso supone tener que vender sus activos y, antes, pagar la reparación civil por los delitos cometidos en nuestro país. Con ese objetivo, el Gobierno emitió el Decreto de Urgencia Nº 003-2017.Esta norma crea un fideicomiso a donde deben ir a parar lo que Odebrecht obtenga de la venta de sus propiedades, para pagar la reparación civil, sin romper la cadena de pagos ni afectar los puestos de trabajo.El mencionado decreto encargó al Ministerio de Justicia, a través de la procuradora Katherine Ampuero, establecer ese monto, para que al momento de la compra-venta de los activos, el comprador sepa cuánto debía depositar en el fideicomiso y supiera que no habría más reclamos.