La última reunión de la Comisión Permanente acabó con una foto sonriente. Luz Salgado se jacta de esa armonía final y se divierte contando una estrepitosa caída de Marco Arana. Acto seguido, se pone solemne y le recuerda a su asistente que llame al congresista a preguntar por su salud. En la TV de su despacho, el escándalo de las procuradoras está en su esplendor. Le recuerdo, con ironía, el proyecto fujimorista de una procuraduría autónoma y dice: "No hay que legislar pensando en la coyuntura".En un tuit, Keiko se dirige a su padre, le dice que lo quiere y le da a entender que la deje liderar.Ella es la lideresa, eso es incuestionable. Él está en la cárcel, no puede liderar ninguna agrupación política. No creo que nuestra agenda sea únicamente que salga en libertad. Pero no es posible que se haya liberado a terroristas y no haya una marcha de protesta, y cuando se habla de que por razones humanitarias salga Alberto Fujimori, tengamos estas actitudes de odio. Por su salud, por su edad, no puede liderar una agrupación. Es el líder histórico al cual se le reconoce. Sus problemas y errores los está pagando.¿Estuvo en la reunión en la que se votó la sanción a Kenji? Me fui porque tenía una reunión urgente y cuando regresé ya se había producido la votación, pero hubiera votado por la sanción. La disciplina es muy importante para que un partido se consolide. Ud. los conoce desde niños. ¿Era el hermano menor que fastidia a la hermana mayor?No, no, más bien Kenji ha tenido mucha protección de Keiko cuando sucedieron los hechos políticos en el 2000 y ambos prácticamente quedaron solos. Tenían relación con la mamá, pero la relación con el papá era más fuerte. No me olvido de esa figura de Keiko saliendo con la cara muy en alto de Palacio y tomando con entereza todo lo que ocurrió después, esa terrible persecución, en la que estuvo Kenji involucrado y ella fue la hermana mayor que protegía al hermano. Yo no he visto nunca desavenencias. Es más, yo he conversado con Kenji y él me ha dicho: "Es parte del juego político". Entonces yo le he dicho: "Esto ya no es un juego, tenemos que trabajar en conjunto porque cuesta mucho consolidar un partido político y lo más que espera uno es que los pullazos vengan de afuera, no de adentro". A menos que tenga otra perspectiva, otro proyecto, a lo que tendría todo el derecho. En todo caso, que sea más franco.(Edición domingo).