Entrevista a Eloy Espinoza-Saldaña, magistrado del Tribunal Constitucional. Ya no se repetirá la filtración que se dice ocurrió con la demanda contra la llamada ley antitránsfuga?Sobre ese tema, en detalle, no voy a comentar. Esa es una causa que no se ha votado y, si se ha votado, todavía no ha terminado el proceso de recopilación de votos singulares y de fundamentos de voto. La sentencia es lo que se va a publicar en su momento por los canales correspondientes. Aclaro, yo no puedo adelantar si se votó o no se votó. Un caso termina con una sentencia, cuando esa sentencia se publica.¿Y todos tienen que cumplir esa sentencia?Eso sí. Tiene que quedar claro, sea cual fuera el pronunciamiento del Tribunal Constitucional, tal como lo hemos dicho, lo resuelto se tiene que cumplir. Nuestra sentencia no es un concurso de popularidad. Nuestra competencia es resolver controversias y que ese pronunciamiento sea cumplido por otros, que no son más o menos, sino que cada uno tiene su propia competencia.¿Hay resistencia del Estado para el cumplimiento de las sentencias del TC?Primero hay que ver qué dicen los fallos. En unos casos es una exhortación; en otros casos, un mandato, pero un mandato diferido. Otros son de cumplimiento inmediato, que lo va a ejecutar el juez ordinario. No tenemos estadísticas sobre cumplimiento, pero si creemos en un estado de derecho en serio, es necesario cumplir nuestras resoluciones.(Edición sábado).