La ministra corre mucho más rápido que la justicia. El plan era entrevistarla en el carro que la lleva de la Comisión de Defensa del Congreso al aeropuerto, pero la sesión se prolonga y la ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, sale rauda y se nos pierde en el camino. La entrevista la terminamos con ella al teléfono desde México, donde asiste a un cónclave sobre transparencia.Permítame una pregunta didáctica. ¿Cómo define las funciones de su cartera?En pocas palabras, el Minjus sería el responsable de garantizar la seguridad jurídica en las normas y en la conducta del Ejecutivo, garantizar la ejecución de las sanciones penales y promover políticas públicas con una perspectiva de derechos humanos.Una preocupación por la seguridad jurídica es, entonces, el fallo de la Corte Suprema que define el lavado de activos de una forma tal que impediría seguir persiguiéndolo. ¿El pleno casatorio [todos los vocales supremos] que ha ofrecido Duberlí Rodríguez será suficiente? Primero, saludamos que haya receptividad del presidente del Poder Judicial. El Ministerio Público lo solicitó y nosotros nos hemos sumado. Exigir probar el origen de los fondos de lavado [como pide la sentencia] es revestir de juridicidad un despropósito. No podrías agarrar ni al que lava su propio dinero.La lógica del lavador es que él no sepa de dónde viene el dinero.En organizaciones criminales, una cadena desconoce cómo funciona la otra cadena, porque eso garantiza que funcione su sistema. Es la lógica del crimen organizado. Una jurisprudencia como esta nos retrocede. El daño no solo es a la persecución del lavado, sino al riesgo-país. El juez Concepción Carhuancho ha sentado un buen precedente al separarse de estos criterios. Hay que fortalecer la UIF [Unidad de Inteligencia Financiera] para que detecte a tiempo el desbalance patrimonial, que es el primer indicador.(Edición domingo).