El empresario Gustavo Salazar, sobre quien pesa una orden de prisión preventiva, habla en exclusiva con la Unidad de Investigación de El Comercio, desde Estados Unidos. Se defiende de los cargos en su contra por haber prestado una de sus empresas para el pago de un soborno de Odebrecht al ex gobernador del Cusco Jorge Acurio.Usted se encuentra prófugo de la justicia. ¿Cuándo piensa regresar al Perú?Yo he ofrecido dar toda la información que tengo y estoy listo para hacerlo. Estoy en Estados Unidos, estoy listo para presentarme. No sé si me están utilizando para que yo sea noticia o no, pero vuelvo a decir: Yo estoy listo y llano a presentarme siempre y cuando las condiciones sean las que normalmente se dan.Ayer el Ministerio Público informó sobre la incautación de más de un millón de dólares de una cuenta vinculada a usted en el Perú. Yo, Gustavo Salazar, no tengo ninguna cuenta a través del Banco Interamericano de Finanzas y menos por ese monto. No tengo, así de simple. A mí me ha tomado totalmente de sorpresa y a los abogados porque, que yo sepa, al menos, hasta el día de hoy yo no tengo ninguna cuenta a nombre mío o que haya abierto alguna cuenta siquiera de una empresa a través de este banco. Y menos por esa cantidad de plata.¿Mantiene su propuesta de devolver US$1’250.000 depositados por Klienfeld (Odebrecht) a su empresa Wircel para Jorge Acurio?Sí, claro. Yo dentro de la propuesta he ofrecido entregar ese monto de recursos propios y lo he puesto como parte de la colaboración y la buena fe que tengo.