Fue socio por varios años de Odebrecht, pero asegura que no participó en el pago de sobornos. El empresario José Graña Miró Quesada, accionista de la constructora peruana Graña y Montero, marcó distancia de la compañía brasileña y asegura que ellos fueron engañados. En su presentación ante la Comisión Lava Jato del Congreso, Graña Miró Quesada rechazó haber participado de la entrega de coimas a funcionarios públicos. Este hecho resulta extraño para algunos miembros de la comisión, debido a que los sobornos se pagaron a cambio de licitaciones en las que Odebrecht participó junto a la constructora peruana. Es el caso de la Línea 1 del Metro de Lima (tramo 1 y 2) y la construcción de la Carretera Interoceánica Norte y Sur (tramos 2 y 3).