El fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, revela que es la primera vez, en sus 36 años de carrera en el Ministerio Público, que enfrenta "una presión de esta naturaleza", en alusión a la denuncia constitucional del fujimorismo. Asevera que le preocupa mucho el mensaje que se da a los fiscales del país por este asunto.¿Para usted es Keiko Fujimori quien ha ordenado al vocero de Fuerza Popular que lo denuncie constitucionalmente por omisión de funciones?Esa pregunta me es muy difícil de contestar porque no sé. Es una denuncia que se presenta a título personal y que apoya toda la bancada. Debo pensar que, obviamente, todos están enterados en este tema.¿Cómo interpreta que el partido que estuvo cerca de ser gobierno denuncie a la cabeza de la fiscalía?Yo no lo entiendo hasta ahora porque lo que hacemos es cumplir nuestra función. Si tenemos un caso, se investiga. El fiscal diseña los casos, fija los plazos. Yo no me inmiscuyo en su labor, no dirijo ni digo a quién hay que investigar, yo respeto su autonomía.¿Para usted cuál es la razón?No entiendo por qué una decisión de la fiscalía, de continuar con la investigación en el Caso Joaquín Ramírez, dé lugar a una denuncia contra mi persona. No tengo nada que ver en esa decisión. Quizá le han informado mal, pero estoy sometido al escrutinio del Congreso, y obviamente voy a contestar allí lo que se plantee como denuncia.(Edición domingo).