UN CENSO QUE DEJÓ MALESTAR
19 de noviembre de 2017

El censo que se ejecutó entre el 22 de octubre y el 6 de noviembre dejó un mal sabor a los peruanos. Según la última encuesta nacional urbano-rural de El Comercio elaborada por Ipsos, el 46% piensa que la organización del conteo -a cargo del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI)- fue mala o muy mala. Un 42% opina que fue regular y solo el 12% cree que la organización fue buena o muy buena. De acuerdo con la información desagregada de la encuesta, la percepción de que las cosas se hicieron mal en el censo es más alta en Lima que en el interior. Esto podría deberse a que en la capital, donde el conteo se hizo con orden de inamovilidad entre las 8 a.m. y las 5 p.m. del 22 de octubre, hubo varias denuncias de ciudadanos que no fueron censados. Luego de estos reclamos, el INEI informó que el censo se iba a prolongar durante cinco días en las ciudades y en el campo [en un período conocido como recuperación censal].La confianza en la información recabada por el INEI también es baja. Según Ipsos, el 71% de peruanos dice que confía poco o nada en los resultados que arrojará el conteo nacional [cuya entrega está prevista para el próximo año]. Un 22% confía algo, un 5% confía mucho y el 2% restante no lo precisa. Tal como ocurre con la percepción de desorganización, el nivel de desconfianza en el censo es más alto en Lima que en el interior, de acuerdo con los datos detallados. (Edición domingo).

  • [El Comercio,Pág. 12]
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