El Perú debe ser un país dialogante, donde no haya espacio para el enfrentamiento ni el insulto, afirmó el presidente Pedro Pablo Kuczynski, tras participar en la ceremonia por el Día Universal del Niño en el Colegio Fe y Alegría 2, ubicado en el distrito de San Martín de Porres. Al iniciar su discurso, el mandatario pidió un minuto de silencio por el fallecimiento de una niña de tres años abaleada en una riña entre criminales en Santa Anita. En ese sentido, ratificó el compromiso de su gobierno de trabajar por la erradicación de la violencia de toda índole y por llevar adelante políticas que aseguren una buena educación para los 10 millones de niños que viven en el país.