El Ejecutivo y la mayoría del Congreso, Fuerza Popular (FP), viven momentos difíciles. En esta entrevista la situación de ambos está bajo la lupa de Fernando Rospigliosi . En Perú21 publicamos ayer la encuesta de Datum en la que se califica con nota muy baja, 06 en promedio, diversos atributos del presidente PPK, como la fortaleza del gobierno, su liderazgo, la confianza en él, la honestidad. ¿Esperaba estos resultados?Después de lo que ha ocurrido este año, se esperaba una nota baja pero no bajísima, como la que tiene. Es una pésima calificación y no hay nada que destaque. Es una situación crítica porque este gobierno y este presidente dependen, más que ningún otro de los últimos tiempos, de su popularidad por su precaria situación en el Congreso, donde hay una mayoría muy fuerte. La popularidad y el respaldo de la opinión pública pueden, en parte, contrapesar esta oposición política en el Congreso. Si está por los suelos, la calificación de la opinión pública se convierte en una presidencia que puede ser vapuleada en cualquier momento. ¿Coincide con la calificación al presidente? Ha hecho méritos para tener esa nota tan baja. Es un gobierno errático, sin liderazgo, no tiene estrategia política. Es muy difícil ponerle una calificación mayor. PPK reconoció que brindó una asesoría para H2Olmos, empresa constituida por Odebrecht en 2009 y que, un año después, obtuvo la concesión del proyecto de irrigación Olmos. ¿Qué tan grave cree que es esa revelación?Es gravísima porque él, claramente, ha mentido. Dijo que no había hecho ninguna asesoría a Odebrecht y ahora ha admitido que sí. Además, había señalado que no había tenido ninguna relación con First Capital, la empresa de su socio Gerardo Sepúlveda, y ahora ha admitido que esta asesoría la hizo a través de First Capital. Entonces, lo que se desprende es obvio: ¿cuántas veces más ha mentido?, ¿en qué otras cosas ha mentido? El asunto no es haber hecho un trabajo para Odebrecht, sino que él, como ministro, intervino en la concesión de la Interoceánica a Odebrecht y después terminó siendo beneficiado por contratos de Odebrecht. Lo más grave es que es el presidente de la República y está en una situación precaria.