Las designaciones de Javier Barreda y Abel Salinas como titulares de Trabajo y Salud, respectivamente, que a ambos les costó su expulsión del APRA, no representan una "declaración de guerra" del Gobierno a dicho partido.Así lo afirmó la presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, quien defendió tales nombramientos porque -aseguró- se concretaron por sus cualidades técnicas y políticas.La Premier también reveló que en el partido de la estrella le pidieron que no convoque a ninguno de sus dirigentes para el "gabinete de la reconciliación"."En una conversación telefónica con Mauricio (Mulder), él me habló, o yo entendí, no sé si lo malinterpreté, no llamar a ninguno de los miembros de la dirigencia. Yo no he llamado a nadie de la dirigencia, he llamado a los técnicos. Él me dijo porque en un momento yo le pregunté: ‘Oye, ¿pero los técnicos?’. ‘No, claro, eso es otra cosa’, me dijo. Entonces, yo vi de llamar a quienes tenían la experiencia", declaró a RPP.