El pedido de Kenji Fujimori a su hermana Keiko para "bajar el ruido político" y "dejar trabajar a los presidentes de otros poderes para que el Perú pueda salir adelante", lejos de calmar las aguas en Fuerza Popular las han agitado aún más.La congresista fujimorista Úrsula Letona salió al frente para responder al hijo menor de Alberto Fujimori y advirtió que si "bajar el ruido político" significa que Fuerza Popular calle o renuncie a su rol de fiscalizar al Gobierno, no lo aceptarán."Si el congresista Fujimori pretende que callemos ante la relación Westfield-Odebrecht, no lo vamos a hacer; no vamos a renunciar a fiscalizar al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski", señaló.Héctor Becerril, vocero alterno de la bancada naranja, sostuvo que es claro que ahora el objetivo de Kenji es intentar desestabilizar el liderazgo de Keiko para "hacerse del partido". Y para lograrlo, dijo, está utilizando prácticas de los años 90 (en que gobernó Alberto Fujimori) "como pactar con la corrupción o alentar el transfuguismo". A su criterio, "bajar el ruido político" forma parte del pacto que suscribió Kenji Fujimori con Kuczynski para salvarlo de la vacancia.