Un llamado a rechazar "la globalización de la indiferencia" y a no ser indiferentes ante los "sobrantes urbanos", aquellas personas que no pueden vivir en condiciones dignas en las grandes ciudades, hizo el papa Francisco durante la misa multitudinaria que ofició en la base aérea de Las Palmas.En su homilía, ante más de un millón de fieles, el sumo pontífice expresó su alegría porque en las urbes se constata que "existen ciudadanos que consiguen los medios adecuados para el desarrollo de la vida personal y familiar".