Ante un mar de fieles apostados en la explanada costera de Huanchaco para escuchar la santa misa y la presencia de más de 40 imágenes sagradas, el papa Francisco expresó que "los peruanos no tienen derecho a dejarse robar la esperanza", en alusión a todas las dificultades ocasionadas por la "bravura de la naturaleza" y la lucha para superar cada una de estas.En ese sentido, resaltó la solidaridad y el espíritu comunitario de las poblaciones demostrados durante los embates que sufrieron por El Niño Costero en los primeros meses del 2017 y que afectaron también a otras regiones de la zona norte del país. Resaltó lo importante que es estar unidos ante estas circunstancias.Asimismo, sostuvo que la violencia organizada, representada por el sicariato y la inseguridad, es una de las tormentas que azota estas costas, por lo que insistió en la necesidad de generar oportunidades educativas y laborales para los más jóvenes.Durante su homilía, dijo que la violencia organizada es otra de las tormentas que afectan a esta región del norte peruano y que tiene "efectos devastadores". "Se llama violencia organizada, como el sicariato y la inseguridad que esto genera; la falta de oportunidades educativas y laborales, especialmente en los más jóvenes, que les impide construir un futuro con dignidad", señaló. (Edición domingo).