La intención del presidente Pedro Pablo Kuczynski de recibir a la comisión "Lava Jato" después de conocer las declaraciones de Jorge Barata desde Brasil provocó duros cuestionamientos desde la oposición.Los dardos envenenados surgieron en especial desde el ala keikista de Fuerza Popular, a los que se sumaron letales proyectiles de Víctor Andrés García Belaunde.El silencio de la bancada oficialista dejó entrever la soledad del presidente de la República. Únicamente el legislador oficialista Juan Sheput se mostró dispuesto a fungir de escudero del Mandatario.El tenor de las impugnaciones contra PPK van en el sentido de que estaría tratando de ganar tiempo antes de acomodar sus argumentos en función de lo que revele Barata a fines de febrero.