La jueza Avigail Colquicocha, de la Segunda Sala Penal Liquidadora de Lima, reconoció su responsabilidad al absolver a tres personas procesadas por la compra de testigos en el caso Madre Mía. Lo hizo ayer durante la última sesión de la comisión congresal que investiga este caso de violación de derechos humanos."Sí, hubo un error en el colegiado", dijo en referencia al juzgado que en el 2009 archivó la causa abierta contra el suboficial Amílcar Gómez Amasifuén, Robinson Gómez Reátegui y Jorge Ávila Rivera.Además de Colquicocha, integraban la sala los jueces Ricardo Brousset y Luisa Napa. Los dos primeros votaron a favor de la absolución.La decisión fue revisada por la Corte Suprema, que el 11 de junio del 2010 llevó el caso a otra sala.Según cuenta el congresista Zacarías Lapa, en la anterior sesión del grupo de trabajo, que fue reservada, Amílcar Gómez reconoció que transfirió dinero a Ávila para que fuera a la Fiscalía a declarar a favor del ex presidente Ollanta Humala.