Las denuncias contra los congresistas que han sido archivadas en la desactivada Comisión de Ética pueden reactivarse. Para ello, basta que cualquier parlamentario muestre algún elemento nuevo. Eso causa preocupación en algunos sectores, pues podría desatarse una persecución si esa comisión cae en manos del fujimorismo.Por ejemplo, de los once congresistas que se fueron con Kenji, seis han tenido denuncias en Ética. Se trata de Maritza García (Piura), Marita Herrera (Amazonas), Guillermo Bocángel (Huánuco), Clayton Galván (Pasco), Lucio Ávila (Puno) y Luis Yika García (La Libertad). No han sido investigados Bienvenido Ramírez, Estelita Bustos, Sonia Echevarría, José Marvin Palma y Lizbeth Robles.Maritza García fue acusada de falsear información sobre sus estudios de posgrado. El Colegio de Abogados de Piura le retiró la colegiatura, luego que la Sunedu y la Universidad Nacional de Piura le quitaran los grados y títulos por presuntamente haber falsificado documentos. La Comisión de Ética recomendó suspenderla por 120 días, pero esta sanción no se aplicó ya que no fue debatida en el Pleno. Sin blindaje, sería desaforada para permitir el ingreso de su accesitaria Evita Ojeda Celi, reclutada por Keiko para ser candidata por Sullana.