Moisés Mamani Colquehuanca conoce todos los artificios del espionaje: es propietario de la Empresa de Seguridad y Vigilancia Privada (Eservip), un negocio en el que es frecuente el tipo de celadas que ha protagonizado el parlamentario puneño de Fuerza Popular.Especialistas consultados por La República, luego de observar y escuchar cuidadosamente los videos y las grabaciones que hizo el congresista fujimorista a sus colegas Kenji Fujimori, Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel; al ministro de Transportes y Comunicaciones, Bruno Giuffra; y al abogado Alberto Borea; coincidieron en señalar que el artilugio que probablemente usó Mamani con más frecuencia fue un lapicero con cámara incorporada. Un diminuto aparato que registra la voz e imagen nítidamente de personas a un metro de distancia.Personas allegadas a las víctimas de las grabaciones de Moisés Mamani manifestaron que es muy probable que este no haya ideado las emboscadas sino que ha sido asesorado por algún dirigente con mayor experiencia política. Varios kenjistas consultados expresaron que se trataría del congresista Daniel Salaverry Villa.