El presidente Martín Vizcarra tendrá que atender conflictos socioambientales que permanecen en aparente calma.Las grandes movilizaciones y paralizaciones que se dieron en la provincia apurimeña de Cotabambas, debido a los cinco cambios que se hicieron al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Las Bambas, fueron aplacadas por el gobierno de Kuczynski con la declaración del estado de emergencia que empezó en agosto del año pasado y fue prorrogado mes a mes.Una de las consecuencias de esos cambios es la gran polvareda que levantan cientos de camiones que trasladan minerales hacia Cusco y Arequipa, y que han perjudicado la salud y los sembríos de los comuneros.Otro conflicto que amenaza con empezar es el que mantienen los agricultores del valle arequipeño de Tambo con Southern Copper por el proyecto cuprífero Tía María. (Edición domingo).