El Congreso de la República se convirtió oficialmente en la única entidad del Estado que elige a su propio fiscalizador, debido a la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de la Contraloría, que promulgó por insistencia el miércoles.No existe en el país otra entidad pública que designe por cuenta propia a la persona encargada de controlar sus acciones. Esa labor siempre recae en la Contraloría General de la República con el objetivo de garantizar transparencia y objetividad.La excepción a la regla que se autorizó el propio Congreso no tiene sustento legal y es un mal ejemplo en la lucha contra la corrupción, coincidieron expertos consultados."Llama la atención esta excepción que se autoriza el Congreso. Como muestra de querer erradicar la corrupción debió empezar por dar el ejemplo. La ley debe ser igual para todos", dijo la ex procuradora Katherine Ampuero.(Edición sábado).