No eran ni las siete de la mañana de ayer cuando el virtual premier César Villanueva atendió a las insistentes llamadas de Correo."Yo me levanto todos los días a las 5 a.m. y ahora estoy preparando información para la reunión que tendré con el presidente (Martín Vizcarra) más tarde", fueron las primeras palabras del también congresista apepista, con quien no conversábamos desde que asumiera el rol de promotor del segundo pedido de vacancia para el renunciante expresidente Pedro Pablo Kuczynski.La designación de Villanueva como reemplazo de Mercedes Aráoz ha caído bien en casi toda la clase política nacional, incluida la bancada fujimorista que, a través de sus más recios voceros, destacaron los pergaminos del otrora gobernador regional de San Martín: "Tiene todas las cualidades personales", anotó Luis Galarreta. "Muy buena elección", opinó Daniel Salaverry. "Hará un gran trabajo", auguró Héctor Becerril.Pero el futuro jefe de la PCM es consciente de que cualquier mala decisión que tome acallará inmediatamente estos aplausos ("nuestra entrada ha creado mucha ilusión en muchísima gente y van a haber expectativas sobresaturadas", nos dice) y despertará a una tosca oposición, así que adelanta que "se va a manejar con mucha prudencia" para evitar que se desaten huelgas sociales, como ya ocurrió con los profesores durante la gestión pasada y que terminó en la caída del gabinete del economista Fernando Zavala.La conversación continúa sobre el tema económico, de modo que le consultamos qué hará el Gobierno del que ahora es parte para destrabar los millonarios proyectos, promesa que no cumplió PPK."Tenemos que destrabar proyectos grandes y pequeños que están parados porque les faltan cosas absolutamente burocráticas", nos dice y agrega que para tal fin formará "equipos especiales" que solucionarán las dificultades in situ.(Edición domingo).