Luis Almagro, secretario general de la OEA y anfitrión de la VIII Cumbre de las Américas junto con el presidente peruano Martín Vizcarra, califica como histórico lo sucedido ayer. El consenso vertido en el Compromiso de Lima lo ilusiona, aunque reconoce que le hubiese gustado ver esa unanimidad en rechazo a las dictaduras venezolana y cubana.¿Cómo tomó la comunidad interamericana la reciente crisis política?Se llevó de una manera muy institucional, con apego al Estado de derecho. La comunidad interamericana realizó una positiva valoración de cómo el Perú manejó esta transición. Negó los dichos de algunos parlamentarios que señalaron que usted intentó convencerlos para no proceder con la vacancia de Kuczynski. ¿Por qué los congresistas ensayarían acusaciones de ese tipo?Estuve reunido, pero no me puedo hacer cargo de las interpretaciones que hacen los que se reúnen conmigo. Sí queda claro que esa terminología no la utilicé ni antes ni después, ni en público ni en privado, y no está en mis competencias apoyar o dejar de apoyar a políticos en el continente. No es el trabajo de la OEA. Solo nos ocupamos de temas institucionales, sin ningún intervencionismo. ¿Kuczynski le solicitó en algún momento apoyo o alguna manifestación específica para evitar que se concrete una vacancia contra él?No. Él invitó a misiones de la OEA para observar la institucionalidad de los procedimientos. La OEA no debía tomar partido sino observar y llegar a conclusiones. Eso hicimos. Las conclusiones son las expresadas hace un momento. Ahora el presidente [Martín] Vizcarra ha logrado recuperar la confianza de los peruanos y ha encauzado la estabilidad política e institucional, que es clave para el desarrollo.(Edición domingo).