Cada vez más terroristas abandonan las cárceles para volver a las calles o para pagar sus crímenes en la comodidad de sus casas, como es el caso de Osmán Morote y Margot Liendo. La decisión del Poder Judicial (PJ), en favor de estos altos mandos de Sendero Luminoso (SL), ha causado indignación y temor en la población. El congresista Marco Miyashiro , quien dirigió el GEIN (Grupo Especial de Inteligencia) en 1991, dice que no hay una estrategia de Estado en la lucha antiterrorista. ¿Qué sensación le dejó ver esta imagen de celebración de los terroristas de SL, incluido su cabecilla, Abimael Guzmán, por la decisión del PJ?Vea usted. Osmán Morote debió salir en libertad en junio de 2013. ¿Cómo es posible que, transcurridos cinco años, el Ministerio Público (MP) no haya podido presentar pruebas contundentes, y el Poder Judicial no ha podido sentenciar?En 2013, que se abrieron los nuevos procesos, por los casos Soras, Tarata y Perseo. Exactamente. Por lo tanto, esto acarrea una responsabilidad a nuestro sistema jurídico. Mi desazón como ciudadano, congresista y policía contraterrorista, es que durante todos los años que he combatido al terrorismo, y especialmente en la Dirección contra el Terrorismo, iban los abogados democráticos a defender a los terroristas y, de manera cachacienta, burlona, nos decían: "Nosotros vamos a sacarlos en libertad aprovechando las mismas leyes que este Estado ha emitido". Se iban a valer de cualquier resquicio legal para obtener la libertad de los terroristas que debían estar presos.