El colmo de la desfachatez. Una vez más, Nicolás Maduro se ha hecho reelegir como presidente de Venezuela, haciendo uso de prácticas dictatoriales que habrían legitimado el fraude en una jornada electoral marcada por el ausentismo con el que el pueblo venezolano rechazó al chavismo.Los adversarios de Maduro en las elecciones presidenciales que se celebraron ayer -y que han sido desconocidas por la mayoría de países democráticos- denunciaron violaciones a la norma electoral en al menos 350 casos, mientras la oposición abstencionista asegura que sólo se ha registrado un 12 % de participación en las urnas.Las denuncias fueron desestimadas por la presidenta del Poder Electoral venezolano, la chavista Tibisay Lucena, quien señaló que estas quejas no son "nada" en comparación con procesos de votación pasados.Por su parte, el exjefe del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero dijo que "si hay elementos que en el día de hoy los representantes de los diferentes candidatos ponen en cuestión, se puedan lógicamente conocer, examinar, dictaminar sobre ellos".