La contratación de la exemerretista Nancy Madrid Bonilla en el Congreso de la República, específicamente en el despacho de María Elena Foronda, es un episodio más de la actitud indulgente y contemplativa que la bancada del Frente Amplio mantiene frente al terrorismo.Así lo advierten congresistas consultados por Correo, que condenan la postura del referido partido de izquierda frente a la subversión y adelantan que se deben comenzar a aplicar sanciones tales como el desafuero.Además del ya mencionado, están las ocasiones en la que Rogelio Tucto sostuvo que el indulto de Abimael Guzmán "conllevaría a una verdadera reconciliación", cuando Justiniano Apaza tildó de "presos políticos" a los emerretistas -y que los comandos Chavín de Huántar no eran héroes- o cuando algunos integrantes de dicho grupo parlamentario se mostraron tolerantes frente al Mausoleo de Sendero Luminoso en Comas.(Edición domingo).