El pleno del Congreso debatirá este miércoles si destituye a Kenji Fujimori. En relación con esa discusión, el parlamentario no agrupado indicó este domingo que está con la conciencia tranquila, pues considera que no ha obrado mal. Lo dijo acerca de las conversaciones que fueron grabadas por Moisés Mamani (Fuerza Popular), caso por el que se busca desaforarlo."Cadáver político, no; estoy en coma. Hagámoslo más sencillo, es como jiu-jitsu, me están haciendo una llave, me quieren ahorcar, pero todavía hay flujo de aire y de sangre. Estoy esperando el momento perfecto para escaparme de la llave", afirmó el legislador en "Panorama".Según comentó en el programa dominical, espera que ese momento sea el miércoles.En otro instante, ratificó que tiene la "corazonada" de que su hermana Keiko Fujimori está detrás del interés para que sea desaforado. "Ella es la presidenta del partido y el video [de Mamani] lo presentaron de manera institucional", refirió.