La Iglesia católica no pondrá obstáculos a la justicia peruana si esta decide iniciar un proceso de extradición contra el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, Luis Figari, acusado de abusos psicológicos, físicos y sexuales contra ex miembros de su movimiento religioso, informó ayer la Conferencia Episcopal del Perú.El presidente de ese organismo de la Iglesia católica, el monseñor Miguel Cabrejos, aseguró que la permanencia de Figari en Italia no busca impedir que responda a la justicia, sino evitar que cause más daños a los creyentes católicos en el Perú, donde "cuenta con numerosos apoyos y tiene mayores posibilidades de ocultar y destruir pruebas" del proceso que se le sigue.(Edición sábado).