La Segunda Sala Penal de Apelaciones dejó hoy al voto el pedido de los ex dirigentes fujimoristas Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya , investigados por recibir presuntamente US$1 millón ilícitos de Odebrecht , para que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) descongele sus cuentas bancarias. Humberto Abanto, abogado de Yoshiyama, sostuvo en audiencia que si la tesis fiscal es que se usó todo el presunto dinero entregado por la firma brasileña para financiar la campaña presidencial de Keiko Fujimori en 2011, esos recursos no estarían en manos de su defendido.Cuestionó, además, que el juez Richard Concepción haya ordenado la inmovilización de los recursos incluyendo los fondos por Compensación de Tiempo de Servicios (CTS), alegando que el dinero de esa fuente es únicamente por haber brindado servicios laborales."Con la campaña 2011 se agotó el presunto delito, si es así ¿qué fondos se están congelando si ya se usó el dinero en la campaña?", argumentó.