El legislador fujimorista Edwin Vergara tuvo cerca de ocho horas, el pasado lunes, para aclarar su relación con el narcotraficante colombiano Diego Sánchez Ospina ; sin embargo, ha dejado aún muchas incógnitas en la investigación que tiene a su cargo el fiscal José Cuya.En su manifestación como testigo, a la que tuvo acceso Perú21, el congresista de Fuerza Popular (FP) , si bien insiste -como lo ha hecho en declaraciones a los medios- en que no conocía de las actividades ilícitas que cometía su entonces amigo, no ha sabido explicar por qué mantenía reuniones con Sánchez Ospina siendo ya parlamentario.Vergara fue claro al decir al fiscal que se reunió en Lima con el narcotraficante en seis ocasiones, pero cuando fue consultado sobre la finalidad de esos encuentros, dijo que no recordaba qué habían discutido. "Yo tenía una relación amical con él, no recuerdo los motivos (de las reuniones)", argumentó en un momento.Apelando a la falta de memoria, nuevamente, el congresista brindó una respuesta similar cuando se le preguntó si había tenido citas con Sánchez Ospina -a quien dijo conocer desde 2013- en su despacho del Parlamento o en otro espacio de la sede de ese poder del Estado.