El físico Adolfo Castillo Meza era el aspirante menos idóneo al cargo de jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Sin embargo, en el Consejo Nacional de Magistratura (CNM), coincidieron intereses para la designación en el puesto, no obstante que estaba lejos de cumplir con el perfil. Dieciséis meses después, ahora Castillo afronta imputaciones sobre presuntas irregularidades en la conducción de la ONPE, actos que confirmarían que no debió haber sido nombrado por el CNM.Después de la revisión de la documentación sobre la elección del jefe de la ONPE en mayo del 2017 y entrevistas con personas que participaron en el procedimiento, una investigación demuestra que los miembros del CNM adecuaron las normas internas para que el aspirante Adolfo Castillo Meza resultase ganador de selección, a pesar de sus bajas calificaciones.