Los fines son claros. Mediante una campaña liderada por los activistas "caviares" y sus medios de comunicación afines, se pretende coaccionar a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura para que éste suspenda en sus funciones al jefe de la ONPE, Adolfo Castillo Meza, sin que se haya ni siquiera iniciado un proceso disciplinario contra el citado funcionario por el caso del presunto favorecimiento a partido Podemos Perú, del excongresista José Luna Gálvez, contraviniendo las normas legales del debido proceso.Fuentes del CNM indicaron que se viene orquestando una campaña de desprestigio contra este organismo con el claro fin de que se cometa una infracción al separar a un funcionario sin que se haya culminado con el debido proceso investigatorio y disciplinario. Las mismas fuentes señalaron que les ha causado sorpresa que incuso algunos congresistas se hayan sumado a la presión política que es justamente a lo que menos debe ceñirse las decisiones del CNM.Indicaron además que la consejera Maritza Aragón -a cargo de investigar el caso- elevará su informe este martes al pleno del Consejo Nacional de la Magistratura y si éste considera que hay elementos suficientes para abrir un proceso disciplinario contra Castillo Meza, esto no implica que se declare su culpabilidad de manera inmediata.