De vuelta a las andadas. Los equipos de interceptación telefónica "Constelación" que administra la Fiscalía de la Nación están siendo usados para "chuponear" a decenas de magistrados superiores y supremos, incluido sus esposas y su entorno amical, así como a consejeros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).Si bien las órdenes han salido de niveles inferiores, como de la fiscal provincial de Criminalidad Organizada del Callao, Rocío Sánchez Saavedra, que es del entorno del fiscal de la Nación Pablo Sánchez Velarde, o han sido autorizadas por el despacho del juez del 1er Juzgado de Investigación Preparatoria del Callao, Cerapio Roque Huamancóndor, EXPRESO está en condiciones de informar que está de retorno esta práctica perversa del “chuponeo” para controlar el sistema de justicia.Veamos los inicios de este nuevo escándalo. Las interceptaciones contra los magistrados se remontan a un informe policial Nº 206-2017 de la División Investigación de Homicidios de la Dirincri, que, mediante acciones de inteligencia operativa, buscaba "identificar y desarticular organizaciones criminales que operan en distintas partes del país y en (la) Provincia Constitucional [del Callao]".Es decir, los magistrados son investigados y "chuponeados" sobre la base de informes iniciales de Homicidios, por un plazo de sesenta días, porque además serían el "brazo legal" de la organización criminal bautizada como "Las Castañuelas de Rich Port", liderada por un alias al que llaman "Castaño". Banda integrada, además, por supuestos delincuentes a los que solo identifican por sus alias, como “Cachetón”, quien haría sus fechorías tras la fachada de un gremio de construcción civil, junto a “Javicho”, encargado este de las actividades de tráfico ilícito de drogas (TID), incurriendo –junto con otros delincuentes– en la comisión de múltiples delitos como sicariato, extorsión, tenencia ilegal de armas de fuego e ilícitos conexos.