DOS HERMANOS DETONAN EXPLOSIVOS DENTRO DE LA CLÍNICA RICARDO PALMA
25 de julio de 2018

Llegaron juntos a la clínica Ricardo Palma de San Isidro. En la puerta, se separaron. Uno fue a la cochera; la otra, al sótano, donde se encuentra el Laboratorio de Radiología. Allí se produjo la primera explosión . Eran, aproximadamente, las 10:06 de la mañana y el lugar -generalmente apacible- se transformó en un ambiente lleno de gritos y de desesperación. Todo estaba inundado por el humo.Apenas dos minutos después, se sintió una segunda y más fuerte detonación en el primer sótano, cerca de una rampa. Serenos de San Isidro ingresaron a este lugar y encontraron a Lenin Benites Aguirre, de 40 años, en el piso. Este era uno de los autores del atentado."Quiero morir, quiero morir" , gritaba mientras era llevado en una camilla a la sala de operaciones. Al retirarle la ropa, se detectó que este sujeto llevaba puesto un chaleco antibalas, el que, pensó, iba a protegerlo del estallido. Él presentaba heridas abiertas en las dos piernas, así como graves quemaduras. Mientras esto ocurría, su hermana Claudia Benites Aguirre -de 44 años-, quien hizo estallar la primera carga explosiva , también era auxiliada por los médicos. Su estado también era crítico.Este acto, que causó unos 35 heridos en total -todos en proceso de recuperación-, obligó a la evacuación del complejo hospitalario. Pero, ¿qué llevó a estos hermanos a cometer tan terrible hecho?Aunque inicialmente el jefe de la Región Policial Lima, general Gastón Rodríguez Limo -quien llegó a la escena del crimen-, deslizó la posibilidad de que se tratara de un caso típico de extorsión, con el correr de las horas esta hipótesis cambió radicalmente.Para la División de Investigación de Secuestros y Extorsiones de la Dirincri, el móvil sería la venganza por una presunta negligencia médica en agravio de Victoria Aguirre Oviedo, madre de los autores del ataque. Su muerte se habría desencadenado por esta mala praxis.