El ministro de Educación, Daniel Alfaro, anunció a inicios de junio que despediría al 100% de los profesores y personal administrativo de su sector que hayan sido sentenciados por terrorismo, hecho apología del terrorismo, cometido delitos de violación sexual o traficado drogas.Sin embargo, esa promesa no se hará realidad, pues existe una serie de obstáculos legales que dejan sin piso a la ley que ordena la separación definitiva de los condenados."La revolución continuará con nuevas formas de lucha", profirió Abimael Guzmán en setiembre de 1992 cuando, tras su captura, fue presentado ante la prensa nacional e internacional, enfundado en un traje a rayas y en una enorme jaula. Fernando Olórtegui Crispín es parte de esa nueva forma que Sendero Luminoso usa y que se llama ahora Movadef. Desde 2006, Olórtegui trabaja en el sector Educación y hace dos años dejó el colegio N° 8167 para pasar a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) N° 4 de Comas.Alias ‘camarada Crispín’ es un especialista en el área de archivo, pero tiene oficina con secretaria y dos asistentes.Fue sentenciado por terrorismo en 1992, pasó diez años en la cárcel. En el penal Castro Castro participaba enarbolando la bandera roja con la hoz y el martillo mientras los demás terroristas aclamaban el ‘pensamiento Gonzalo’.Dejó la prisión en noviembre de 2002 y el 26 de febrero de 2006 postuló a través de un concurso público para un puesto administrativo en el colegio de Comas.Como en ese momento regía el Decreto Legislativo 276, se convirtió en un trabajador permanente del Estado -goza de estabilidad laboral-, por lo que a pesar de sus antecedentes, el Minedu no puede cesarlo.