Allí en la inmensidad de su despacho del noveno piso del Ministerio Público, el fiscal de la Nación, Gonzalo Chávarry Vallejos, reacciona mal y paraliza el Ministerio Público.Lo que es más alarmante son las decisiones de Chávarry Vallejos que ponen en riesgo la investigación a la red de corrupción judicial y electoral que descubrió la fiscal contra el crimen organizado del Callao, Rocío Sánchez Saavedra.Ayer se conoció que el 3 de agosto último, Chávarry ordenó al entonces fiscal supremo de Control Interno, Víctor Raúl Rodríguez Monteza, "iniciar una investigación para determinar la responsabilidad de las personas involucradas en la filtración de los audios de las interceptaciones telefónicas" realizadas por la fiscal del Callao, Rocío Sánchez.En medios periodísticos se interpretó como la intención de investigar y perseguir penalmente a los periodistas y medios de comunicación que difundieron los CNM audios.(Edición sábado).