Víctor Prado Saldarriaga, presidente del Poder Judicial, es un académico de palabra calma a quien le ha tocado el papel de un general en tiempos de guerra. Desde el pasado 25 de julio, día en que asumió el manejo de una institución que intenta recuperar la confianza del ciudadano, su actividad no ha dejado de ser vertiginosa. Esta semana presentará seis proyectos de ley al Congreso, y tiene previsto, para mediados de setiembre, un pleno casatorio de la Corte Suprema que busca anular los efectos vinculantes de las decisiones de César Hinostroza para casos de agresiones sexuales a menores.Si no se hubiesen propalado los audios, ¿el Poder Judicial no estaría en crisis moral, como afirma el señor Hinostroza?En el Poder Judicial no hemos tenido defensa para evitar que algunos jueces se vean comprometidos con el interés de organizaciones criminales. Y eso es lo que los audios nos han permitido conocer. No solo es un tema moral, es un tema de seguridad nacional. Esta experiencia, por dura que sea, por grave que signifique para nuestro prestigio y la confianza ciudadana, ha ocurrido en un momento oportuno. Lo que hoy nos toca es superar esa falta de control. Hay esa penetración (de organizaciones criminales), no lo podemos negar. Lo que toca ahora es hacer el trabajo interno para evitar en el futuro esa debilidad de hoy y ubicar a aquellos que vendieron su función, expectorarlos del sistema.(Edición domingo).