"Yo personifico a la nación y represento al pueblo peruano.La venganza no es contra mí, sería contra todos". Así respondió ayer el presidente Martín Vizcarra al ser consultado por los retrasos en la aprobación de los proyectos de reforma judicial y política planteados por su gobierno. Desde Tumbes, el mandatario cuestionó el aplazamiento del debate en el Congreso y remarcó que los cuatro textos enviados hace más de un mes tienen "exactamente la misma prioridad" para el Ejecutivo y "no uno por uno". Vizcarra manifestó que los cambios propuestos "no se pueden separar". "Decir que tenemos que trabajar con celeridad en el sistema judicial y que tenemos tres años para trabajar el sistema político, sería decir que el sistema político está muy bien y todos sabemos que no es así", agregó.