En la siguiente entrevista, el embajador Allan Wagner -uno de los más entusiastas promotores del referéndum planteado por el Gobierno- señala que sigue manteniendo la confianza en que la consulta ciudadana se celebrará en diciembre. Eso sí, admite que ciertas actitudes del Congreso son desconcertantes.¿El referéndum va o no va?Creo que sí va. Hay una clara voluntad del pueblo de manifestarse, de ser actor en el proceso que vivimos. Espero que las fuerzas políticas en el Congreso puedan ser sensibles a ese sentimiento popular.¿Lo suyo es una constatación de la realidad o es un simple deseo optimista?Como se dice, el camino se hace al andar. Claro, hay signos que generan preocupación.¿Qué signos?Demoras o expresiones contradictorias sobre si se va considerar el conjunto de reformas propuestas por el Ejecutivo o solo una. Hay que mantener firmeza en los objetivos para que las reformas se voten y se lleven a referéndum en el tiempo requerido.¿La presión popular puede lograr que el Congreso se apure un poco?De eso se trata. Según las encuestas, las reformas cuentan con respaldo popular. ¿Sería democrático por parte del Congreso postergar la decisión de la gente?Lo primero: sería una equivocación. El Congreso representa a la ciudadanía y por consiguiente debe estar atento a sus demandas. Pero, además, hay una decepción ciudadana frente a lo que viene siendo el trabajo del Congreso y esta es una oportunidad para sintonizar de nuevo con la gente. Lo contrario sería ser indiferente al reclamo del pueblo y profundizar el distanciamiento.(Edición domingo).