CHOQUE DE PODERES SIGUE FLOTANDO EN EL AMBIENTE
21 de septiembre de 2018

El paisaje político al día siguiente de la batalla por el voto de confianza mostraba una situación no tan halagüeña ni para el presidente Martín Vizcarra y su Gobierno ni tampoco para el Congreso, según analistas consultados por EXPRESO y reseñas de corresponsales extranjeros.De hecho, la resolución aprobada la noche del miércoles en el Parlamento no recoge fechas concretas para la aprobación de las medidas solicitadas por el Ejecutivo, algo que el primer ministro César Villanueva había exigido durante su presentación, sino tan solo la promesa de que el trámite se hará "de manera urgente".Así, es posible que las dilaciones parlamentarias se extiendan más allá del plazo del 4 de octubre que el Gobierno parece haber dado como bueno para tener todo listo y poder convocar a un referéndum para este año.La resolución tampoco recoge la exigencia de un referéndum para aprobar sus proyectos -que requieren una reforma de la Constitución- tal y como desea el Gobierno.En ese caso, el Congreso podría aprobar la reforma pero, al tratarse de una norma constitucional, esta tendría que ser confirmada en la próxima legislatura, lo que retrasaría su puesta en marcha al menos hasta bien entrado 2019.Modificaciones radicales de las propuestas presidenciales durante el trámite parlamentario, que pueden llegar a desvirtuarlas, es otra amenaza que pesa ahora sobre la iniciativa gubernamental, así como retrasos en los debates.Ayer, sin ir más lejos, la Comisión de Constitución que preside la fujimorista Rosa Bartra suspendió el debate sobre el retorno a la bicameralidad. Según refirieron los legisladores miembros del grupo, recibieron un correo electrónico en el que les anunciaron la medida y les comunicaron que hoy se reanudará el debate.Si persisten las dilaciones o los cambios sustanciales, el presidente Vizcarra se vería obligado nuevamente a presentar un categórico ultimátum al Congreso, esta vez sí planteando seriamente la disolución de la Cámara y desatando definitivamente una crisis institucional.