FUERZA POPULAR EN CRISIS
23 de octubre de 2018

Mientras que la lideresa de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, se encontraba en prisión, cinco de sus congresistas visitaban de manera furtiva al presidente de la República, Martín Vizcarra, lo que pone en evidencia la crisis total que atraviesa dicho partido político y que ha obligado a la ex candidata presidencial a anunciar una profunda reorganización.Es así que el 16 de octubre, seis días después de la detención preliminar de la lideresa del fujimorismo por el presunto delito de lavado de activos, los congresistas Milagros Salazar, Juan Carlos Gonzales, Wilmer Aguilar, Miguel Castro Grandez y Modesto Figueroa se reunieron con el mandatario en Palacio de Gobierno durante casi dos horas.El motivo de la cita no está muy claro, pues los visitantes palaciegos entraron en contradicción. Mientras que algunos, como Juan Carlos Gonzales, aseguraron a EXPRESO que su motivación fue netamente altruista, otros, como Milagros Salazar, dijeron que discutieron los proyectos de cada una de sus regiones.Pero lo cierto es que a ninguna de las tres voceras de Fuerza Popular le informaron de dicha reunión ni mucho menos a Keiko Fujimori, quien en esos momentos luchaba por su libertad.Lo que sí está claro, según señalaron los protagonistas de la reunión a este diario, así como otros parlamentarios que prefirieron mantener sus nombres en reserva, es la existencia de una división tantas veces negada por los dirigentes del partido.Y aunque no lo quisieron decir con todas sus letras, la responsable del probable colapso del partido es la propia Keiko Fujimori, quien no habría sabido manejar una organización política de esas dimensiones, y se dejó rodear por una cúpula de asesores y legisladores de confianza, dejando de lado a los congresistas provincianos y a los denominados "albertistas" que se cobijaron bajo el liderazgo de Kenji Fujimori.