La no confrontación y el discurso moderado que recién ahora intenta predicar la bancada de Fuerza Popular no se aplica para algunos de sus integrantes. Al menos en apariencia.Ayer, el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, y su colega Rosa Bartra se enfrascaron en una tensa discusión que alimentó más los rumores sobre la división del fujimorismo hoy llamado Fuerza Popular.En la sesión del Pleno, Bartra, presidenta de la comisión que investigó las coimas brasileñas dadas en el Perú, se desesperó y alzó la voz cuando se aprobó levantar la reserva del informe del caso Lava Jato, pues la fujimorista -no se sabe por qué- solo quería que este documento se entregue a los 130 congresistas, pero para uso personal. Es decir, no quiere que la ciudadanía tenga acceso a un documento que ha sido cuestionado por un supuesto sesgo en el desarrollo de las pesquisas. Sin embargo, Daniel Salaverry no le hizo caso a Bartra y esto provocó que la fujimorista -señalando con el dedo y sin el mínimo respeto- comenzara a gritarle al presidente del Congreso desde su escaño. Bartra perdió los papeles y esto provocó la respuesta del titular del Parlamento."Puede gritar toda la mañana si usted quiere", le respondió Salaverry a Rosa Bartra, generando desconcierto en los escaños de Fuerza Popular.