Desde la residencia del embajador de Uruguay, el expresidente Alan García envió una carta dirigida a la opinión pública, en la que proclama su inocencia y asegura ser objeto de una persecución política y no tener ninguna vinculación con los presuntos hechos de corrupción que le atribuye la Fiscalía."Como es fácil etiquetar de corrupta a una persona difundiendo y repitiendo rumores para lograr reacciones emocionales, creo recordar hechos que no se conocen o se olvidan", señaló en la misiva.García detalló que en 2013, el entonces fiscal de la Nación José Peláez lo investigó por enriquecimiento ilícito y tras analizar sus ingresos y bienes, determinó que era inocente.