URUGUAY ADVIRTIÓ UN MAL USO DEL ASILO PARA IMPEDIR ACCIONES JUDICIALES
4 de diciembre de 2018

A las 10.11 a.m. de Uruguay, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa, y el presidente de la República, Tabaré Vázquez, anunciaban en conferencia de prensa en Torre Ejecutiva -Plaza Independencia, Montevideo- que el gobierno había decidido no concederle asilo político al expresidente peruano Alan García y que debía retirarse inmediatamente. No hubo que pedírselo dos veces, porque "en simultáneo", sobre las "ocho y poco", hora peruana, García había abandonado la Embajada de Uruguay en Lima, con rumbo desconocido, según confirmó el embajador uruguayo en Perú, Carlos Barros.El canciller explicó que tomó, entre otros, argumentos del extinto constitucionalista Manuel Vieira, quien en su obra "Derecho sobre asilo diplomático" redactó lo siguiente: "Este derecho constituye uno de los factores fundamentales para la protección de vidas humanas, cuya única culpa es la de clamar por la libertad de sus creencias filosóficas, políticas o religiosas" y advertía acerca de "los graves peligros que podía causar el mal uso del instituto del asilo para impedir el accionar de la Justicia, proclamando así la impunidad", leyó Nin.