El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Ernesto Blume, enfatizó su inquebrantable decisión de luchar contra la corrupción, la misma que, ¿según dijo, debe enmarcarse constitucionalmente como garantía de legitimidad y eficacia."El TC debe actuar con total autonomía e independencia, debe ser inmune a cualquier tipo de presión", sostuvo en la ceremonia de apertura del año jurisdiccional constitucional.