Acorralado. Félix Moreno sabe que sus opciones son mínimas. Con una condena de 5 años de prisión que lo mantiene en la clandestinidad, es cuestión de horas o días para que se sumen nuevas órdenes de captura contra él.Esta vez, la Fiscalía ni siquiera tendrá que hacer el esfuerzo o leer bien el expediente. Solo tienen que presentarse a la audiencia, pedir la prisión preventiva y cualquier juez dictará una nueva orden de captura en su contra, por peligro procesal.