La semana pasada Perú21 denunció que el Congreso se había convertido en una agencia de empleos y que no se había renovado el contrato a más de 100 trabajadores, la mayoría de ellos vinculados a Fuerza Popular (FP), algunos de los cuales trabajaban con sus familiares directos (esposas, hijos y hermanos).Al respecto, para el vicepresidente de la Comisión de Ética, Hernando Cevallos (FA), se debería indagar a los legisladores que estarían involucrados en estas contrataciones."Lo que estoy evaluando es qué nivel de infracción se puede relacionar con esto", expresó en diálogo con este diario.