En Curitiba, capital del Estado de Paraná, Brasil, se está incubando un mecanismo judicial que podría acabar con la impunidad en el país.La administración de justicia no es como una película de Marvel con acción trepidante cada dos minutos. Quien piense y espere eso, está equivocado. Es más bien una telenovela, que avanza con lentitud hacia un final que se intuye desde el primer capítulo, pero con una lenta entrega para entender por qué ese final y no otro.Lo importantes es que el Equipo Especial, que lidera el fiscal superior Rafael Vela Barba, está dando los pasos correctos, en la buena dirección para cumplir su trabajo: investigar, obtener las pruebas, acusar y lograr que se dicte una sentencia.(Edición domingO9.