La tiene difícil. Al delito de lavado de activos por el que se investiga al ex presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), se suma ahora uno más: colusión.La decisión la tomó el equipo especial Lava Jato a pedido de la Procuraduría ad hoc. ¿El motivo? La empresa Westfield Capital, de propiedad de Kuczynski, no habría realizado las siete consultorías que este dijo haber hecho para Odebrecht -entre noviembre de 2004 y diciembre de 2007- para justificar las transferencias que recibió en sus cuentas.Según la tesis de la Fiscalía y de la Procuraduría Ad Hoc, se trató de un "servicio irreal, para justificar los depósitos de Odebrecht a Westfield".