¿Sin efecto real? Las recientes medidas dictadas por el Poder Judicial (PJ) parecen ser letra muerta en el Perú ante la verdadera situación de algunos procesados, hoy prófugos de la justicia. Incluso varios de ellos, durante sus últimos meses en libertad, habrían tenido el tiempo suficiente para elaborar mecanismos que los ayuden a evadir a las autoridades.El caso más reciente es el de Lupe Zevallos, hermana del sentenciado exdueño de Aerocontinente Fernando Zevallos, quien puso en jaque al sistema judicial luego de que, tras un proceso de más de 14 años, se le dictara una condena de 25 años de cárcel por lavado de activos.Pese a que en un primer momento se informó que Zevallos se retiró de la sala de audiencias antes de escuchar su sentencia, el Poder Judicial sostuvo que la acusada no acudió a la Corte.