Se morían de miedo. Los tres hermanos Becerril Rodríguez, implicados en el casoLos Temerarios del Crimen , temían que la coima que recibió uno de ellos, el congresista Héctor Becerril , para la remodelación de su casa de Trujillo, por S/74 mil, a cambio de ayudar a la empresa CRD con la licitación de la planta de residuos sólidos en Chiclayo, se filtre a la prensa. Por ello, tramaron borrar las huellas.En su declaración del 21 de enero ante el fiscal Juan Carrasco, de Chiclayo, Mirtha Gonzáles Yep, representante de la constructora, contó que luego de la compra del porcelanato, efectuada el 6 de abril del 2018, para la casa de Héctor Becerril, dos medios difundieron los negocios (ilícitos) de Wilfredo Becerril (ahora prófugo de la justicia), y esta información los puso nerviosos.